Saltar al contenido

LOS EVENTOS Y PREMIOS EN PREVENCION DE RIESGOS LABORALES. UNA VISIÓN PERSONAL

Durante toda mi trayectoria profesional he acudido por todo el país (dada mi condición de nómada), a veces organizado o colaborado en la organización, a o de  diversos eventos en prevención de riesgos laborales, ya sean Congresos, Jornadas o Premios.

               Sin entrar a valorar lo que son unos y otros y después de estar en muchos de ellos a lo largo de la evolución de la aplicación de la prevención de riesgos laborales en nuestro país, observo, y lo comento desde hace años, un notorio denominador común en todos ellos…y da igual el tipo de evento.

               Siempre nos vemos los mismos, faltan empresarios y trabajadores en estos eventos.

               Es muy agradable saludar a colegas, a personas con las que hace tiempo que no se tiene contacto, comprobar la evolución del sector a través del camino de otros profesionales, etc, etc. Pero siempre estamos los mismos y la capacidad de decisión es limitada para el impulso en prevención de riesgos laborales que necesitamos.

               Estos eventos son muy útiles a nivel profesional por lo que suponen de puesta “en escaparate”, para obtener mayor prestigio en el sector o crecimiento y difusión de nuestras capacidades o servicios dentro del mismo.

               Y, ¿por qué no decirlo?, disponer de unos momentos de ego que resultan normalmente agradables a nivel personal.

               En todos los sectores profesionales hay eventos a los que solamente acuden los implicados en el desarrollo del sector; pero la diferencia con la prevención de riesgos laborales es que ésta afecta a todo sector empresarial y a todo nivel dentro de las empresas y, si queremos extenderlo y sin equivocarnos, a toda la sociedad debido al impacto económico y social que suponen los efectos de la no prevención.

               Pero más allá de lo anterior y resultando encomiable el esfuerzo con que se realizan estos eventos, que me consta que es mucho, ¿influyen de modo significativo en el avance en prevención de riesgos laborales?

               Obviamente, influyen de manera indirecta por lo que suponen de estímulo y aprendizaje en los profesionales de la prevención que acuden a Jornadas, Premios y Congresos y que luego se traslada -en la medida que sea posible- a las empresas donde desarrollan su labor.

               Pero, como decía, siempre veo el hueco de empresarios y trabajadores no vinculados directamente a nuestra prevención sin cubrir.

               Cuando desarrollo mi labor en las empresas, al comienzo de una auditoría trato de reunirme con la Dirección, al máximo nivel que me sea posible; y hay una pregunta que hago de modo recurrente: ¿Cuántos recursos tiene Vd. en prevención de riesgos laborales? La contestación suele coincidir con el número de técnicos en prevención que prestan servicio en la empresa. Ante esa respuesta, suelo responder con otra pregunta: ¿Cuántos trabajadores hay en la empresa? Supongamos que me contestan 2.100 personas, a lo que digo pues esos son los recursos que Vd. tiene en prevención, incluyéndole a Vd.

               Es así, la prevención de riesgos tiene un notorio carácter transversal y cada uno tiene su cometido, aunque sea cuidar de sí mismo. Y así estará desarrollado en el Plan de Prevencion en un capítulo específico al efecto, al que posiblemente no miramos demasiado.

               Pues en los Eventos en prevención de riesgos laborales, este carácter transversal no lo vemos y algo deberíamos hacer al respecto para alejarnos de que sean encuentros netamente profesionales; como se diría ahora hay que sacar la prevención a la calle.

               Si no es así, seguiremos haciendo actos sectoriales y muy endogámicos que no tienen todo lo que ver que deberían con el fin social que tiene nuestro trabajo.

               ¿Qué os parecería si le echamos imaginación y hacemos otras cosas para atraer a empresarios y trabajadores a nuestros eventos?

               Igual tenemos que buscar asuntos que estén afectando a las empresas, y a la sociedad, más allá de los efectos ya conocido de la “no prevención” -accidentes o enfermedades profesionales-. Pensemos en algunos ejemplos.

Posiblemente, el impacto que está teniendo el absentismo generalizado o la preocupación por el incremento de problemas de salud mental sean oportunidades -tristes oportunidades- para poner nuestro trabajo en valor y significar la transversalidad de la prevención de riesgos laborales.

               Otro campo de oportunidad, algo más positivo que los anteriores por lo que puede suponer para el crecimiento de la prevención de riesgos laborales, es la dificultad creciente para la captación de talento en las empresas y la obligación que supone de “vender la empresa” a los candidatos -el proceso de selección ya es recíproco-. Aquí, la prevención de riesgos laborales, en su vertiente de bienestar, puede adquirir un especial valor: “aquí cuidamos de ti, te vas a sentir bien con nuestros programas de bienestar…”. Podemos aprovechar esta oportunidad; pues una empresa necesita producir y la relación entre bienestar y productividad es siempre directa y positiva.

               ¿Intentamos otros caminos o en la calle únicamente se seguirá hablando de prevención cuando existan accidentes?…y solo un ratito.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información y/o administración de las cookies.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies