Cuando en uno de los viajes a que me someto constantemente pensé en hacer un Monólogo en clave de humor sobre PRL en el V Congreso Prevencionar, no valoré el riesgo que siempre tiene hacer algo disruptivo.
Conforme avanzó el tiempo me di cuenta de lo que estaba asumiendo, y el momento culmen de esa percepción llegó cuando vi una sala de cine llena esperando a escucharme…
Parece que había suscitado interés y tenía que salir bien…y pasó…salió muy bien, escuché risas y vi caras asintiendo, a lo que ayudó mi amigo Pedro Gordillo Cano con su simpatía habitual, aunque lo metiera en el embrollo de modo sorpresivo…no sé si me perdonará…
Mezclar las vivencias personales, anécdotas propias y de otros colegas con visiones de carácter técnico no era fácil y creo que se consiguió añadiendo cierta dosis de improvisación, la cual no me falló. Escuchar a la persona que me siguió en el uso de la sala Prevyhub decir: ¿Y ahora cómo supero yo esto? fue un subidón, gracias por la valoración Cristina Gómez García que viniendo de tu nivel profesional reconozco que me descolocó.
Gracias a los que asistieron, a los que luego me transmitieron un positivo feedback y a mi amigo Agustin Sánchez-Toledo Ledesma PhD por no preguntar casi nada de lo que iba a hacer y, por tanto, arriesgar…ya me identifica como el Nómada de la PRL…y es casi verdad que lo soy.
Después de esto…amenazo con volver a hacerlo.