Saltar al contenido

ESTO DE LA PREVENCIÓN VA DE SUMAR

Si hay algo claro en nuestra profesión es el objetivo común que la preside, el fin social que conlleva el que no ocurran accidentes laborales, que no se contraigan enfermedades por causas profesionales y, a la postre, que las personas trabajemos con el máximo bienestar posible sin menoscabo de la necesaria productividad.

               Y si tenemos un objetivo común, ¿no es evidente que esto va de sumar y de que todos podemos aportar para lograr dicho objetivo en la mayor medida posible?

               Recuerdo que hace años, ya muchos años y cuando hice mi primera auditoría en prevención de riesgos laborales, observé que un Responsable de Prevención no ponía reparo alguno, sino al contrario, en compartir sus conocimientos y materiales con las empresas de su competencia; aquello me sorprendió y le pregunté, todavía con poca visión, que cómo podía colaborar con las empresas con las que competía en el mercado. La respuesta era evidente y me dio una lección cuando me contestó que la prevención es de todos y que si se puede hacer algo para evitar que a una persona le suceda algún suceso en su trabajo, es nuestra obligación como prevencionistas y seres humanos.

               Aquello se me grabó y lo práctico cada día cuando audito empresas y deslizo buenas prácticas que he visto en cualquier otro lugar, creo que lo he asumido como una obligación humana, además de profesional y siempre guardando la debida confidencialidad. Creo que así, sumo.

               Otro ejemplo de suma o de deber sumar, quizás más negativo, es la sensación que he visto en algunos mandos intermedios cuando relatan algún accidente que hayan vivido en un trabajador a su cargo. Sobre todo, si el resultado es grave, muy grave o mortal, el comentario y pensamiento generalizado es si se pudo hacer algo para evitar lo sucedido. Es una eterna pregunta que esas personas arrastrarán el resto de su vida, ¿pude sumar algo?

               Y si pensamos en los Comités de Seguridad y Salud, resulta evidente el valor de la suma.

               En los años que llevo interactuando con los Comités de Seguridad y Salud, generalizando un poco, haría dos grandes grupos de tipos de Comités de Seguridad  y Salud.

Por un lado, el Comité de Seguridad y Salud que resulta ser una traslación de la visión de Comité de Empresa; la visión del Comité de Empresa siempre implica una cierta contraposición con la empresa pues el objetivo siempre es distinto con la anterior; mientras los representantes de los trabajadores siempre persiguen, lícitamente, una mejora de las condiciones en las que se presta el trabajo (en un sentido amplio de salario, jornada, etc), la empresa analiza impactos en las cuentas de explotación, etc. Por ello, el interés siempre es opuesto por muy buenas relaciones que existan. Cuando se traslada una visión opuesta en el Comité de Seguridad y Salud, no se obtiene un buen funcionamiento de este órgano en la mayoría de los casos y se cae en la instrumentalización de la prevención mezclándose con otro tipo de objetivos.

               Por otro lado, si en el Comité de Seguridad y Salud existe el objetivo común de que no ocurran cosas mientras se trabaja cada persona aportará en función del puesto que ocupe y la visión que tenga, este órgano -fundamental para la gestión de prevención de riesgos laborales-, se produce la suma y la aplicación de la prevención de riesgos laborales mejora, facilitando la participación de los trabajadores en la misma y la proactividad de la empresa al respecto.

               Los conceptos de transversalidad y de integración de la prevención, que se repite profusamente en la normativa en prevención de riesgos laborales, señala que la prevención debe extenderse como una mancha de aceite por las empresas, que cada departamento y nivel jerárquico tiene una función preventiva que debe quedar definida en el Plan de Prevención y eso no es más Organizar y Sumar, pues todos los que componen una empresa deben sumar en prevención, llegando a ser hasta un mandato legal en base a lo estipulado especialmente en los Arts. 1 y 2 del RD 39/97.

               Por todo lo anterior, es importante entender la prevención como algo global dentro de la empresa, el desarrollo de habilidades blandas en los mandos, disponer de la imprescindible empatía y saber ponerse en el lugar de los demás, avanzar en el sentido colectivo que tiene nuestra actividad y nunca instrumentalizar la prevención de riesgos laborales en pro de cualquier otro fin; seguro que así somos capaces de sumar cada día más y disminuir la lacra que arrastramos en forma de accidentes laborales y enfermedades profesionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información y/o administración de las cookies.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies